Miguel Rosbaco tenía poco más de 30 años cuando aprendió de la peor manera que producir buenas naranjas y mandarinas no garantizaba poder vivir de ellas. Se acercaba la crisis de 2001, los compradores escaseaban y cuando finalmente alguno aparecía les pagaba la fruta con bonos provinciales que en la práctica valían mucho menos que … Sigue leyendo Miguel Rosbaco recuerda bien cuando en 2001 les pagaban la fruta con bonos: Ahora que la crisis ronda de nuevo se alegra de formar parte de una cooperativa que construyó la mayor industria citrícola de Corrientes
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