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La Argentina ya tiene su primera alfalfa transgénica. Y es “legal”

William Andrew Murchison (así firma las resoluciones), que no es otro que Andrés Murchison, el secretario de Alimentos y Bieconomía,  no para de aprobar nuevos cultivos genéticamente modificados. Y con ánimo de hacer historia este viernes autorizó nada menos que la primera alfalfa transgénica de la Argentina.

No, mejor dicho, autorizó la primera alfalfa transgénica “legal”, porque desde hace rato que había una variedad que se sembraba ilegalmente.

En los hechos, el Ministerio de Agroindustria, a través de la Resolución 33/2018, le dio luz verde a la comercialización de ” la semilla y los productos y subproductos derivados de ésta, provenientes de la acumulación de eventos de alfalfa MON-ØØ179-5 x MON-ØØ1Ø1-8 (denominaciones OCDE) y de los eventos individuales MON-ØØ179-5 y MON-ØØ1Ø1-8″.

El primer evento aporta una alfalfa que tiene un bajo contenido de lignina.

El segundo evento es de vieja data, porque fue creado en 2006. Es la famosa alfalfa RR (Roundup ready) o tolerante al herbicida glifosato.

La nueva alfalfa transgénica fue presentada por el INDEAR (el Instituto de Agrobiotecnología Rosario SA), que comparten el Conicet y la empresa argentina Bioceres, que se ocuparía de la comercialización del nuevo cultivo. Pero el desarrollo de los eventos, como sus nombres científicos lo indican, fue una obra de la multinacional Monsanto, que ahora fue absorbida por Bayer.

Según informó el Ministerio de Agroindustria, “el productor agropecuario que opte por la utilización de este cultivo biotecnológico podrá incorporar una herramienta para el control, en etapas tempranas del ciclo productivo, de malezas que reducen el rendimiento, la calidad y el valor comercial del forraje”.

En realidad, esto es relativo. El productor ahora podrá utilizar la variedad RR de modo legal, ya que esa variedad de alfalfa transgénica se podía adquirir ilegalmente en el país, incluso a través de redes sociales.

Uno de los que denunció esta situación sobre la alfalfa transgénica trucha fue patricio Watson, el gerente de Desarrollo de Indear, la empresa que ahora logró la inscripción oficial. En una nota que escribió para La Nación en noviembre de 2016, comentó: “Hace tres años escuché por primera vez acerca del uso de alfalfa resistente al herbicida glifosato. Fue un amigo el que me llamó un día para preguntarme por la alfalfa RR porque alguien le había comentado que en la provincia de Santiago del Estero se estaban sembrando algunos lotes. Fue muy sencillo comprobar luego que esta semilla se estaba ofreciendo abiertamente, incluso por páginas de internet”.

El Inase (Instituto Nacional de Semillas) confirmó esta irregularidad e incluso secuestró varias veces esa semilla transgénica no autorizada.

La alfalfa RR se convertiría así en un nuevo caso de una semilla modificada que, tras ser sembrada ilegalmente en el país, es autorizada luego por las autoridades regulatorias. El primer caso data de 1998 y es el del Maíz GA21 que también es tolerante al glifosato y fue desarrollado por Monsanto. No se sabe bien cómo sucedió, pero muchos productores recibieron las semillas antes de su aprobación por parte de la Conabia. Luego la propiedad del evento pasó a la firma Syngenta, que logró su autorización.

Así las cosas, la novedad de esta nueva alfalfa transgénica, la primera legal en el país, es la reducción del contenido de lignina, una sustancia natural  natural que forma parte de la pared celular de muchas células vegetales, a las cuales da dureza y resistencia.

Esta tecnología, según Agroindustria, “brindará al productor una mayor flexibilidad en elegir el momento de cosecha de forraje, pudiendo extender el intervalo entre cortes manteniendo una buena digestibilidad”.

Mientras enfundaba su lapicera tras firmar la resolución (viene aprobando un nuevo transgénico por mes), Murchison, destacó que “la biotecnología moderna está disponible ahora para un nuevo cultivo en la Argentina, y además de beneficiar a los agricultores por la simplificación de manejo que les ofrece, beneficiará también en forma sistémica a la producción ganadera y lechera nacional al optimizar la producción y calidad de la biomasa obtenida de la alfalfa, que es uno de sus principales insumos”.

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